El cerezo de Casilda

Casilda, nuestra abuela, en septiembre de 1912 es nombrada maestra interina para Cereceda, un pueblo en el norte de la provincia de Burgos. Allí conoció a Isidoro Mata Martínez, con el que se casó, y también allí en junio de 1914 nació su primer hijo, Luis, nuestro padre.

El nombre del cerezo (Prunus avium) deriva del latín vulgar ceresia y del latín clásico cerasium. Este árbol ha dado nombre a numerosos pueblos. Con el nombre Cereceda se alude a la peculiaridad de la presencia de un conjunto de cerezos en la población.

Sabemos que Buenaventura Mata el padre de Isidoro tenía en sus tierra, en Cereceda, algunos cerezos plantados porque nuestro padre Luis nos explicaba que cuando era niño al principio del verano iban a casa del abuelo a coger las cerezas aunque vivieran en los diferentes pueblos donde estuvo destinada Casilda.

 

La presencia de los cerezos en la vida de Casilda que empezó cuando se casó con Isidoro enlaza con la presencia de los cerezos también en la familia de nuestra madre en Las Caderechas, un valle paralelo al de Cereceda.. Por eso si buscásemos un árbol que definiese a nuestra familia este debería ser un cerezo.

A finales del año 2021 hemos decidido plantar cerezos para seguir la tradición familiar. En otro tiempo y en otro lugar, siguiendo la tradición viajera de Casilda que nació en Puerto Rico y que la vida hizo que fuera a parar a San Llorente de Losa pasando antes por otros muchos lugares.

Uno de los cerezos plantados tiene el nombre de Casilda. Se trata de un cerezo del que desconocemos su variedad. Nació de entre las pepitas de cereza que traíamos de Las Caderechas y que íbamos tirando al suelo.

Lo que aquí hemos podido saber de Casilda es el pasado, los cerezos el futuro.

 


Proyecto CEREZOS